Principios del Coaching


1.     SER UN ESPEJO PARA PROMOVER EL DESCUBRIMIENTO. A través de nuestra conversación y realizando  preguntas poderosas podemos propiciar a que el otro se mire en dichas preguntas y tome conciencia de quién es y hacia dónde desea dirigirse.

En ese camino del auto-conocimiento, el coach actúa como espejo para reflejar el gran potencial de su coachee y cuál puede ser su mejor visión.

 

2.     INTERESARSE POR EL OTRO Y FLUIR A SU RITMO. Nos interesamos por la otra persona sin enjuiciar ni sus decisiones ni sus expresiones. Fluimos con el otro para abrir nuevas posibilidades, trabajando las resistencias internas o externas. El coach ofrece reconocimiento y motivación durante todo el proceso.

 

3.     EXPLORAR SU MAPA VITAL CON TOTAL LIBERTAD. Cada ser ha construido “su mundo”, “su realidad”, “su verdad”. Cada uno ha elegido cómo quiere vivir y cómo actuar. Nosotros acompañamos para que cada trace libremente su ruta y respetamos sus decisiones. Trabajamos a su lado para ampliar ese mapa vital, para descubrir nuevos territorios en la medida que la otra persona desee y se comprometa con el cambio.

 

4.     TRANFORMAR LA COMUNICACIÓN E IDENTIFICAR LO IMPORTANTE. Identificamos las resistencias y ayudamos a la otra persona a que enfoque en lo que verdaderamente le importa. Le acompañamos para que no pierda el norte. Nuestra comunicación irá encaminada a trazar sus objetivos y su plan de actuación. Invitaremos a compartir de manera positiva qué observa, qué siente y qué piensa sobre todo el proceso de coaching.

 

5.     ENTUSIASMARNOS CON EL CAMBIO Y PROMOVER EL DESARROLLO PERSONAL.

El entusiasmo y la confianza serán lazos de conexión durante todo el proceso entre nosotros y el coachee. Abriremos alternativas y nuevas opciones, potenciaremos la creatividad del otro para romper con la norma e ir más lejos. Por ello, le transmitiremos entusiasmo para pedirle más a la vida, “subir su listón”. El avance se hace trabajando y moviéndose hacia el cambio.